Antes, un largo preámbulo explicatorio. Según nos cuentan las encuestas y amplían los medios, un número relevante de españoles (dejémoslo así) aceptan de buen grado los recortes del gobierno del PP, y siguen muy contentos con que este partido nos rija por todas partes, y use la tijera cuanto sea menester.
Ocurre que más del 54% se informa a diario por radio y televisión. En los datos del CIS vemos que solo el 16% leen las noticias económicas en los periódicos, y un exiguo 11% busca información acerca de la economía en Internet.
Un zapping de telediarios en fin de semana nos muestra las trascendentales diatribas en el PSOE para saber qué candidato a secretario general tendrán, y luego ya, después si eso, hablaran de ideas -más o menos lo explica de esta forma Marcelino Iglesias-. Y al PP que ha sido llamado inmediatamente, declarar que los socialistas son una caca y que nadie mejor que ellos. Nos darán también cumplida cuenta de secuestros de niños, de cómo se parte en dos una nave, de cómo se cae un globo aerostático causando la increíble cifra de 11 muertos en Nueva Zelanda, veremos las carreteras con tráfico porque hay gente que disfruta en estas fechas como de tres semanas de vacaciones y ahora vuelven, descubriremos también que hace frío -o calor- y recibirá atención preferente el mundo feliz de las rebajas.
En economía nos darán la versión del FMI sobre Grecia, ese país en el que el año 2011 de duros ajustes ha duplicado el paro (hasta el 18%) o ha triplicado los suicidios, pero que va a quebrar si no hace más “ajustes”, hundiendo la UE con su 2% del PIB de la Unión. Pero que para eso ya están Merkel y Sarkozy apañando por su cuenta el euro, las medidas, países, ciudadanos, y todo lo que tengan a bien apañar. Y este señor que medita en secreto y en ausencia de presencias y declaraciones públicas, va a ver si se agencia un asiento también al lado de #merkozy que son los barandas del cotarro. Este señor.
Si no me hubieran aplicado un ERE, hace ahora 4 años justos, si -de seguir trabajando- consiguiera vencer las terribles inercias que hoy imperan, si me abriera paso entre las “Rosasmárquez” del mundo que venden pianos consumistas con voz cantarina, o los “informativos” tan complacientes con el sistema y la distracción decretada, contaría lo que importa. ¿Se entenderá aún? Digo en ese sector de mayoría que se cree informada porque mira y oye lo que le cuentan, sin un gramito de espíritu crítico.
Por si acaso lo resumiré en una parábola –idea de un brillante y discreto familiar-, que no sé si seré capaz de plasmar adecuadamente. Lo redactaré como para un cierre bonito.
Parábola de los gobiernos ludópatas
El portavoz equis del PP, como hubieran hecho el equivalente del PSOE, ha vuelto a declarar que “hemos vivido por encima de nuestras posibilidades” y que por eso, congelan, cortan y trinchan los derechos, e incrementan las obligaciones. Pero este equipo de investigación ha descubierto a nuestros gobernantes presentes y futuros, como ven, jugándose el presupuesto en el casino con sus amigos financieros y empresarios. Cuanto más pierden, más juegan.
Por eso acuden de casa en casa a llevarse el televisor –de plasma o como sea-, todos los ordenadores, la lavadora, el frigorífico, el colegio de la esquina, el ambulatorio, la farmacia… salivando en deseo compulsivo, los malvenden a quien sea –mejor si son colegas de juego- , y corren a apostar en la ruleta. Y vuelven a perder.
Vienen ya a por los alimentos de la despensa, a por el autobús, el metro y los trenes, las autopistas, las autovías, las carreteras, las aceras…
-“Nuestras arcas están vacías, y ante la grave situación, vamos a apostar todo lo recaudado a ver si esta vez nos resarcimos de las pérdidas. Al negro en lugar de al rojo. Y porque no hay azul”, declara con esta expresión que ven el ministro de economía.
Moraleja: el mal de fondo está en la ludopatía, no en haber vivido “por encima de nuestras posibilidades”. Nunca serán suficientes los fondos para quien padece el impulso irrefrenable de jugar y apostar… con dineros ajenos.